Fiesta en el jardín – crea una mesa llena de color
Una tarde cálida en el jardín. Una mesa bajo el cielo abierto. Color, bebidas frías y invitados que se quedan un ratito más. Eso es, sin duda, una de las cosas más bonitas del verano.
Una fiesta en el jardín no tiene que estar planificada al detalle para sentirse especial. Muchas veces, son los momentos relajados los que se convierten en los mejores. Preparar una mesa de verano no trata de perfección, sino de crear un ambiente acogedor, sencillo y agradable.
En rice, nos encantan esos momentos en los que la vida cotidiana y la celebración se mezclan un poco, y una mesa llena de color convierte una noche de verano cualquiera en algo un poquito más especial.



Una mesa de verano colorida con personalidad
Empieza por la mesa. Ahí es donde, muchas veces, comienza la fiesta.
Mezcla platos, cuencos, tazas y vasos en distintos colores y diseños para crear una mesa veraniega con personalidad. No tiene que combinar perfectamente; de hecho, es precisamente la mezcla lo que hace que la mesa se sienta acogedora y llena de vida.
Añade pequeños jarrones con flores del jardín o recogidas del camino, servilletas en tonos bonitos y, quizá, una jarra de limonada en el centro de la mesa. Al preparar una mesa al aire libre, es buena idea usar cuencos y fuentes de distintos tamaños para lograr una sensación relajada, generosa y fácil de compartir.


Comida sencilla y ambiente relajado
La comida para una fiesta en el jardín puede ser simple y deliciosa.
Pan fresco, ensaladas coloridas, fruta dulce y algo frío para beber te llevarán muy lejos. Prueba a colocar la comida en diferentes cuencos y fuentes para que los invitados puedan servirse ellos mismos. Esto crea un ambiente relajado y encaja perfectamente con una noche de verano donde todo puede sentirse ligero e informal.
Las ensaladas son especialmente perfectas para este tipo de encuentros, ya que son fáciles de preparar y aportan tanto color como frescura a la mesa. Prueba estas recetas: sencillas, deliciosas y listas en poco tiempo.La comida para una fiesta en el jardín puede ser simple y deliciosa.
Pan fresco, ensaladas coloridas, fruta dulce y algo frío para beber te llevarán muy lejos. Prueba a colocar la comida en diferentes cuencos y fuentes para que los invitados puedan servirse ellos mismos. Esto crea un ambiente relajado y encaja perfectamente con una noche de verano donde todo puede sentirse ligero e informal.
Las ensaladas son especialmente perfectas para este tipo de encuentros, ya que son fáciles de preparar y aportan tanto color como frescura a la mesa. Prueba estas recetas: sencillas, deliciosas y listas en poco tiempo.


Deja espacio para los pequeños momentos
Lo mejor de una fiesta en el jardín rara vez es que todo haya salido exactamente según lo planeado. Son los pequeños momentos los que se quedan contigo.
Cuando el sol desaparece tras los árboles. Cuando la conversación sigue fluyendo. Y cuando nadie tiene realmente ganas de levantarse de la mesa, ni siquiera aquellos que estaban convencidos de irse temprano.
Cuando la noche se alarga un poco, ocurre algo especial. Risas alrededor de la mesa, cuencos vacíos, vasos que se vuelven a llenar… y esa sensación tan bonita de que nadie tiene prisa.
Quizá sea justo ahí cuando el verano se siente en su mejor momento.
















































































